Estar en SF es casi como estar en la cocina de tu mamá, es donde salen las mejores cosas y con más sabor a nuevo. Bueno no es lo que yo experimente en todo momento.
Los puntos más destacables que me tocó vivir como usuario en SF, es la gran red de transporte público con que cuenta SF, el Muní y el BART, junto con su red de Subterráneo y taxis, bien orientada a la accesibilidad y a los usuarios en general, la considero un tanto cara, pero es el costo del transporte aquí en SF.
En este sentido el día que llegué era de noche muy tarde 3 AM el transporte que tenía disponible desde el Aeropuerto Internacional de San Francisco hasta el centro de la ciudad solo era el taxi, me costó unos 65 dólares, un precio estándar, lo extraño no fue el costo, sino lo oscuro de todo el recorrido, la autopista no tenía luces a los costados, salvo eso el viaje fue tranquilo y silencioso. Acostumbrado a todas las autopistas que conectan lugares importante a que estén bien iluminadas.
Otro detalle que me llamó la atención fue que SF no contase con una red WAN de acceso a internet que sea pública en toda la ciudad, muchas ciudades del mundo cuentan con este servicio para los ciudadanos del área.
Continuando con las curiosidades suponía que los medios de pagos de última generación como Appel Pay o Android Pay, estarían totalmente generalizado en todos los negocios del área de SF, nop, no pude usarlo ni con mi móvil ni con el reloj, quedará para otro viaje.
Supongo que en ocasiones las expectativas de un Geek pueden ser muy altas y la realidad es que la tecnología se está metiendo entre nosotros muy paulatinamente y no de una manera rápida, de la noche a la mañana.
Otra curiosidad que vi es que el BART a pesar de que son cinco líneas diferentes todos tienen el mismo color gris plata y la única diferenciación es un pequeño cartel cuando llega el tren para identificar cuál es su destino, experiencia estar muy atento a que tren subís que sino vas a otro lado jejejeje.
Por último quiero destacar un conductor del Muni el Sr. se llama Yuri, muy amable y servicial para ayudarme a llegar a mi destino, un poco mayor tranquilo y con una gran sonrisa en su cara me dice, ven, fíjate tienes que caminar desde aquí hasta aquí y allí estará tu destino, en determinado momento a lo largo del viaje subió una señora que se manejaba con una silla de ruedas a baterías, tuve el gusto de poder ver en acción inclinó un poco el bus articulado para que baje la rampa luego la señora subió y su acompañante le colocó el cinturón de seguridad en el área designada para este tipo de movilidad. Me pareció extraordinario poder ver que si un estado en este caso la ciudad de SF, quiere, puede hacer el transporte más accesible a todos.
Hasta aquí algunas de mis curiosidades de esta hermosa SF.
Saludos Farid