Hay experiencias que permanecen en nosotros mucho después de que termina un viaje. ![]()
Durante los días previos a Connect 2026 en Ciudad de México, tuve la oportunidad de participar en la organización de dos encuentros que se convierten en aventuras maravillosas que jamás olvidaré: visitar Teotihuacán y descubrir la ** Ruta del Cempasúchil en Xochimilco.**
Teotihuacán: un sueño desde el aire
Pude cumplir uno de mis sueños: volar en globo sobre esta extraordinaria zona arqueológica y contemplar desde el aire sus monumentales pirámides y el paisaje que las rodea. ¡Una emoción difícil de poner en palabras!
Pero la experiencia fue mucho más que las vistas increíbles. @LightRich, junto a la organizadora, había preparado con mucho cariño un encuentro para recibirnos, con un desayuno compartido, algunas sorpresas y una visita guiada por él mismo en la que pudimos conocer más sobre la historia de este fascinante lugar. Gracias, Ricardo, por compartir tus conocimientos y hacer que nuestra llegada fuera tan especial.
Xochimilco: la magia del cempasúchil
También tuve la alegría de ser anfitriona de nuestro Meet y compartir con otros Local Guides La Ruta del Cempasúchil, una propuesta de la familia Rodríguez.
Recorrimos los canales en una tradicional trajinera, visitamos una chinampa y nos sumergimos en el ambiente del Día de Muertos. Las flores de cempasúchil, las ofrendas, la música, las leyendas, el juego de pelota con las caderas y las distintas actividades nos acercaron a la riqueza cultural de México y a sus tradiciones.
Dos lugares muy diferentes, unidos por la historia de los pueblos originarios y por la posibilidad de descubrir sus huellas de una manera inolvidable.
Pero hubo algo más que hizo especiales estos dos días: la camaradería.
Compartir las experiencias con compañeros de Local Guides, encontrarnos, reírnos, aprender juntos y disfrutar de cada momento hizo que todo tuviera un valor todavía mayor. Porque los paisajes pueden maravillarnos, pero las personas con las que los compartimos también forman parte de nuestros recuerdos.
¡Y qué decir de la gastronomía! ![]()
![]()
Disfrutamos del café de olla, los tamales y otras delicias de la cocina mexicana. También me animé a probar unas tostadas de chicharrón con cueritos de cerdo.
¿Y saben qué? ¡Fue mi primera comida callejera en México y no me cayó mal! ![]()
Así que llegué a una conclusión: ¡México me quiere y Moctezuma también! ![]()
![]()
Mirando hacia atrás, siento que estos dos días reunieron muchas de las cosas que más disfruto de viajar: la historia, la cultura, los paisajes, los nuevos sabores y, sobre todo, las personas con quienes compartirlos.
Dos lugares, dos experiencias extraordinarias y muchísimos recuerdos para guardar en el corazón.
Gracias, Ricardo, a la familia Rodríguez y a todos los compañeros que hicieron que estos encuentros fueran tan especiales. @Bere_Marichi @Maximilianozalazar @Lukelhm @Janis_delaluz












