En pleno corazón de Évreux encontramos la iglesia de Saint Taurin, vinculada al que fue considerado primer obispo y evangelizador de la ciudad.
Actualmente el templo se encuentra en obras de restauración, por lo que buena parte de su interior no puede visitarse con normalidad. Aun así, su historia merece una parada.
Entre sus grandes tesoros se encuentra la famosa Châsse de Saint-Taurin, un extraordinario relicario del siglo XIII, realizado entre 1246 y 1255 y concebido con forma de pequeña catedral gótica. En él se conservaron durante siglos las reliquias del santo. Actualmente la châsse se encuentra en la Catedral de Notre-Dame de Évreux, donde pudimos verla durante nuestra visita.
Una curiosidad que mezcla historia y leyenda: según la tradición, San Taurin se enfrentó al demonio, que se habría aparecido bajo la forma de diferentes animales. Se cuenta incluso que llegó a arrancarle un cuerno, que habría sido conservado durante siglos en la abadía.
Un lugar que quizá pase desapercibido frente a la monumental catedral de Évreux, pero que guarda una parte fundamental de la historia de la ciudad.



