Durante la Segunda Guerra Mundial, el castillo de Chambord se convirtió en uno de los grandes refugios de las obras de arte del Louvre. Miles de piezas fueron evacuadas de París para protegerlas de los bombardeos y de los nazis.
Y entre ellas estaba la Gioconda de Leonardo da Vinci. ![]()
La Mona Lisa fue trasladada clandestinamente de un refugio a otro para mantenerla a salvo y llegó a estar en Chambord en cuatro ocasiones entre 1939 y 1945.
En aquel momento, Chambord no era un museo abierto al público: era prácticamente una enorme fortaleza para proteger el patrimonio francés. En junio de 1944 almacenaba unos 4.000 m³ de cajas con obras de arte, convirtiéndose en el mayor depósito de Francia.
Imaginad la escena: mientras Europa estaba en guerra, detrás de estos muros se escondían algunas de las obras más importantes de la historia del arte.
Una cara de Chambord que no se ve a simple vista… y que hace que visitar este castillo sea todavía más especial.



