Hola a todos Local Guides, vengo a presentaros un resumen de la ruta que hice por si a alguno le interesa viajar por la zona y necesita una planificación o simplemente tiene dudas, dicho esto vamos a empezar con el artículo puesto que hace cierto tiempo hice un viaje en familia a uno de los lugares que más me han gustado de todo el mundo, es decir, la ciudad y capital de Austria: Viena.
PRIMER DÍA
Todo comenzó de forma correcta cogiendo un vuelo desde el aeropuerto de Barcelona hasta la terminal austriaca, lo cual duró unas dos horas y media aproximadamente, ya que era un vuelo directo. Se pasó bastante rápido porqué íbamos preparados para no aburrirnos, aunque cabe destacar que cogimos el vuelo a primeras horas del día por lo que finalmente acabamos durmiendo.
Al llegar tomamos un tren que no era el recomendado por todas las páginas web engaña-turistas, ya que descubrí que había una conexión mucho más económica (un tren de cercanías (S7)) y que la diferencia de tiempo tampoco era tan importante como para decidirse por la opción rápida (City Airport Train (CAT)). No recuerdo bien la diferencia de precio, pero sí sé que era bastante desigual uno del otro. El recorrido con el tren fue muy acogedor y fue aproximadamente de veinte minutos lo que condujo a que el viaje no se hiciera muy largo y monótono. Acaba la travesía en la estación central de la metrópolis(Vienna Mitte o Wien Mitte). Nada más dejar las maletas y todo lo demás en la consigna de la estación (la cual es un poco difícil de encontrar, pero está muy bien), cogimos nuestras mochilas y nos dispusimos a emprender otro viaje. Esta vez nos montamos en un tren distinto que tenía como dirección Bratislava, ya que la mayoría de las páginas web y blogs sobre viajes recomiendan hacer esta escapada y visitar el centro de la ciudad eslovaca, puesto que el viaje dura menos de 1 hora y la localidad se puede recorrer en una tarde sin necesidad de tener que pernoctar ahí. Cogimos un trolebús que nos acercó al centro y en ese instante fuimos hacia un restaurante que habíamos encontrado por Internet.
El sitio era un bar-restaurante de comida autóctona llamado ‘Bar-tislava’ el cual recomiendo 100% porqué es perfecto en varios sentidos: la comida es exquisita y realmente sí es comida eslovaca, las raciones son muy grandes por lo que no pasarás hambre, el precio con respecto a la calidad es más que aceptable, los camareros son muy amables y atentos, y el local está perfectamente decorado porqué antiguamente era un teatro pero lo reformaron en restaurante dejando los muebles y otros complementos teatrales tan característicos.
Pedimos entre otras cosas una ración de sopa de patata dentro de un gran pan de payés (cosa que probé en República Checa y me encantó) y el resultado fue el mismo que con el otro caso. Además, también pedimos una bandeja con diferentes alimentos la cual era bastante grande y otra con algunas carnes con salsas típicas de la gastronomía. Acabamos muy llenos, pero por qué no sabíamos que las raciones tenían estas proporciones, por eso recomiendo que, si lo visitas, note sobrepases y pide raciones que se asemejen a tu apetito, aunque si eres como nosotros (gente que toma la gastronomía local como un punto fundamental en los viajes) acabaras comiendo lo mismo, ya que todo está excelente.Fue entonces cuando nos movimos por la urbe visitando diversos lugares de interés y disfrutando de las maravillosas vistas que ofrecía el paisaje urbano eslovaco. Recomiendo totalmente visitar el Castillo de Bratislava, su Catedral, la Iglesia Azul o las esculturas del centro, ya que si se visita la ciudad es obligatorio parar en éstos y admirar el patrimonio cultural y social que tiene esta metrópolis.
Al atardecer, hicimos el mismo recorrido que al ir y recogimos las maletas (es importante destacar que no pagamos horasni nada por el estilo, solo dejamos ahí nuestras pertinencias pagando si no recuerdo con una moneda de uno o dos euros y quedándonos con una llave para después volver a buscarlo todo). Nos desplazamos hasta la boca del metro, la cual era bastante cercana, y nos dirigimos hasta el apartamento que habíamos reservado. La propietaria fue muy respetuosa y amable y nos dio una llave para abrir el piso. Este era perfecto puesto que tenía una pequeña mini cocina con nevera, horno y microondas, por si queríamos traer algo de algún supermercado y cenar en la habitación o bien cocinar ahí. La habitación era amplia y con una ventana con vistas preciosas que daban a la calle.
Instantes después volvimos a la calle para encontrar un restaurante donde cenar cerca de la nuestra zona de residencia. El barrio en el que estábamos (Schottenring) tenía mucho ambiente durante aquellas horas y la mayoría de los restaurantes cerraban hacia horas tardías (destacar que nuestro viaje está ambientado durante la época veraniega). Cenamos en un local bastante común por qué no teníamos tampoco muchísima hambre debido al gran atracón del mediodía, pero lo que sí que destacó fue un helado riquísimo que nos tomamos cada uno y que nos ayudó para bajar la comida.
Finalmente, para terminar el día, nos acercamos al parque de atracciones llamado ‘Prater’ puesto que eran menos de las diez de la noche y en metro el destino estaba a menos de 15 minutos. Al llegar a estas horas, la mayoría de cosas estaban cerradas exceptuando la gigante noria la cual era extraordinariamente preciosa aunque las vistas no eran nada del otro mundo ya que el parque está bastante lejos de la ciudad y estaba todo bastante oscuro, pero la cabina era muy bonita.
¡Gracias a todos por leerlo!
Esto es solo el primer día del viaje, si parece interesante subiré el resto más adelante.
Debo aclarar que las fotografías del articulo son de Internet exceptuando la primera básicamente porqué intente subir mías pero me aparecían errores, si alguien me pudiera explicar se lo agradecería.





