En medio de estas situaciones, de verdad, semi caóticas de la Humanidad, tener estos refugios para el cuerpo y el alma no tienen precio. Sin bien estamos deseando poder dar un abrazo, un beso, aunque las medidas sanitarias no lo permitan y si además las informaciones “oficiales” nos llevan a pensar que cada ser humano, y no sabemos cómo, es un potencial enemigo de contagio; tener estos lugares para poder estar en contacto con la naturaleza nos ensancha el alma y nos vigoriza el físico. Estas fotos fueron tomadas en la Playa del Faro de La Paloma. Rocas, agua, sal e yodo, más esa paleta de colores en el cielo, el sonido de las olas, el sonar del viento y el crujir de las ramas de los Tamarises, nos da la fuerza para seguir adelante e hinchar el pecho y decirle no a esta pandemia, no a la especulación de la cura o la vacuna, no a la muerte y un si gigantesco a la vida, a la esperanza, a la solidaridad del Ser Humano.
Hola @CAAG1959 ,
Yo también soy una amante de las playas. Coincido contigo que no hay nada como la Naturaleza para recargar baterías y reforzar el espíritu y mente.
Los colores anaranjados del cielo preciosos.
Saludos desde el Sur de España,
Alejandra.
Gracias @AlejandraMaria por tus comentarios. Las playas de océano de nuestro Paisito, y no por ser egoista, no son disfrutadas a full, somos un país que vive de espaldas al mar y eso te permite que trasladándose pocos kilómetros encuentres estos remansos de paz. CUÍDATE. Saludos.
Thank you for your beautiful photos @CAAG1959 and your true words.!You are quiet right!
The nature give us strength, freedom and energy and made clear our mind and thoughts.
Best wishes,
@helga19 gracias por tus comentarios. La siguiente frase, que nos es mía, sino de una maestra española a la salida del franquismo y parafraseada por un periodista uruguayo a la salida de la dictadura, y que está plasmada en el graffiti, el más duradero de América, “ÁNIMO COMPAÑEROS QUE LA VIDA PUEDE MAS”. CUÍDATE. Saludos.
