Ubicado en la zona de Las Galeras/Samaná, en el extremo noreste de la República Dominicana, este destino es idóneo para amantes de la naturaleza virgen y quienes desean desconectar del caos de la ciudad. Esta playa se caracteriza por sus aguas cristalinas y por los farallones de roca que, según leí, tienen cerca de unos 120 metros y que se elevan con notable majestuosidad desde casi la primera línea de playa y que son escalados por los más aventureros.
La claridad de sus aguas la hace idónea para los amantes del snorkel, aunque éstos deben ser cautos porque en algunos puntos la mezcla de las olas junto a una serie de corrientes submarinas te pueden halar y, si no tienes mucha experiencia, hacer difícil el que salgas, por lo que yo recomendaría quedarse más cerca de la orilla.
Como todo destino “poco explorado” hay que considerar que, si vas, debes llevar contigo TODO lo que pretendas consumir, porque allá sólo encontrarás agua, arena y palmeras. Toma en cuenta que si la visitas luego de una tormenta, puede que encuentres allí algunas algas como el sargazo, ramas que se han desprendido de árboles y algo de basura de la que es arrastrada por las olas.
Cuando fui lo hice en bote, lo cual implicó una media hora de trayecto con salida desde la Playa de Las Galeras. Este tour suele incluir otras playas, a menos que desees descansar o acampar allí, en cuyo caso deberás hablar con tu “capitán” para pautar la hora de recogida.
¿Alguna vez te bañaste en alguna costa así de transparente y hermosa?
Nota: tanto la foto como el texto son de mi propiedad por lo que tengo los derechos de distribución, el logo que ves acabjo es porque, por facilidad, la foto la saqué de mi propia página quemashago.com .
