Un gran Circulo Verde puede verse desde los satélites representado en el mapa en medio de la urbanización edificada del barrio de Caballito. Se trata nada más y nada menos que del “PARQUE CENTENARIO”, uno de los puntos verdes más grandes de la ciudad de Buenos Aires, al cual acuden a diario cientos de vecinos de la ciudad, y he elegido para participar de “#MIREFUGIOVERDE”, el desafío primaveral propuesto por la Comunidad Argentina de Local Guides. Asi que acepto el reto! @AdroGran , @CaroGuiniazu , @CeciliaRatto , @Jesi , @Jose-Two
Este espacio es todo un espectáculo, donde uno se encuentra desde gente corriendo, niños saltando y explorando, adultos meditando, estudiantes mateando, hasta palomas, peces y patos en medio de un gran lago artificial cuyas fuentes y aguas danzantes brindan un show único en el que los días soleados y los fines de semana explota tal recital o concierto de alguna banda musical en vivo. Los vecinos pasean sus mascotas y disfrutan del pasto, que, aunque suene raro, viviendo en los edificios de la zona, bajar a tierra es algo que se aprecia.
El parque está ubicado justo en el centro geográfico de la ciudad y tiene gran historia por detrás que respalda esta descripción.
Fundado en 1910, como parte de los festejos del Centenario de la revolución de la República Argentina (25 de Mayo de 1810), limita entre los barrios de Caballito, Villa Crespo y Almagro tiene la particularidad de ser redondo. Un detalle interesante dentro del trazado en cuadrícula de la ciudad.
Diseñado por el francés Carlos Thays, como los parques Tres de Febrero en Palermo (“El Rosedal”) y Lezama en San Telmo, cuenta en la entrada sobre la Avenida Díaz Vélez están los puestos de libros usados todos los días de 10h a 22h y los fines de semana se suma una feria de artesanías y demás artículos que siempre llaman la atención de quien por allí transita.
El parque ofrece un lindo paseo para disfrutar en familia, en pareja o entre amigos, bajo la sombra de los jacarandás y los palos borrachos y entre los vendedores de pochoclo, los juegos y la calesita ubicada cerca del anfiteatro donde se llevan a cabo recitales y espectáculos gratis en el verano.
Además de las atracciones internas del propio Parque, la cercanía a otros lugares emblemáticos que lo rodean, también lo hacen brillar y resonar en la ciudad. Ya que por ejemplo, el perímetro del parque cuenta con una importante infraestructura de salud, como el Hospital Durand, el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur , el Hospital Naval Central Cirujano Mayor Dr. Pedro Mallo, el Hospital Municipal de Oncología Marie Curie y la Clínica San Camilo. También lo circundan para actividades culturales el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, y otras instituciones de investigación, como la Fundación de Investigación Instituto Leloir y la Asociación Argentina Amigos de la Astronomía, poseedora del más importante observatorio de la ciudad.
Eso sin mencionar su cercanía a la emblemática “Calle Corrientes” y a la conexión con el subterráneo de la céntrica Línea B.
Distribuidas entre los entes propios que dan vida a todo el parque, se encuentran distribuidas varias y pintorescas esculturas que engalanan el lugar, entre ellas la “Victoria alada” del italiano Eduardo Rubino, “Madame Curie”, de Santiago Parodi y “La Aurora” del francés Emilio Peinot, entre muchas otras.
El parque es un circuito elegido por los vecinos de barrios aledaños para realizar actividades deportivas como gimnasia aeróbica, o caminatas por el perímetro del mismo que suma unos 1500 metros, por lo cual es uno de los más elegidos por los deportistas y habitués, no solo por su paisaje sino también por ser uno de los lugares más grandes de la zona. También cuenta con un skatepark para los amantes de la adrenalina.
Para responder al desafío ahora me toca contar el porqué de la elección de este refugio verde. Como ya se mencionó, el parque se encuentra en una zona céntrica rodeada de infinidad de atracciones y puntos importantes. Uno de ellos, es la Sedes Central del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires, (una de las más reconocidas a nivel regional y mundial), a la cual durante mi época de estudiante en dicha casa de estudios concurría frecuentemente al parque para hacer tiempo antes de las clases, almorzar o simplemente para desconectarme un poco del paso obligado por el REVOLTOSO centro de la ciudad capital.
Para cerrar este post, me alegro de revivir los recuerdos que aun tengo de este hermoso parque, sin dudas interminable de recorrer debido a su infinidad de atracciones, y al cual recomiendo acudir para una buena dosis de tranquilidad en medio de la “ciudad de la furia”.
Te invito a que publiques acerca de tu propio espacio verde favorito para escapar un rato. Y si ya lo has escrito, podes dejar el link en los comentarios así podemos leerlo, bajo la conexión del hashtag #MIREFUGIOVERDE.
¡HASTA LA PROXIMA!








