Florencia la última parada en el viaje a Italia, por supuesto la conexión siempre fue en tren, desde aquí planeamos ir a varios lugares, le destinamos 4 dias, uno para ir a Pisa al norte, otro para ir a la Toscana y luego pasear por la ciudad.
Voy a comenzar contándoles que siento que cada ciudad de Italia tiene su personalidad, su encanto, en todas por las que tuve oportunidad de ir encontraba algo que me atraía de ella, y por supuesto Florencia tenía lo suyo, el día que llegamos luego de dejar las maletas salimos a caminar y pasamos por una de las plazas y por supuesto un museo, el museo, era para el olvido, como muy monótona, y muy poco interesante lo que exponían, pero lo bueno vino después, ya tuvimos la oportunidad de conocer uno de los restaurantes en donde mejor comimos, pedimos algo sencillo como la carne a la plancha, el sabor la textura y la cocción eran ideales, pienso en ella y se me hace agua la boca, el restaurante parecía sencillo, pero por dentro tenía muchos adornos, viejas botellas y flores en las mesas, era un placer para los ojos y para el paladar, Trattoria San Lorenzo Firenzeluego recorriendo un poco mas otro dia me doy cuenta que en toda esa zona en otros restaurantes también tenían como especialidad los cortes de carne de vaca, pero para mi este restaurante era especial ya que fue donde senti mucho placer al cenar. No sé cuántas fotos le saque al sitio, todo era una tentación para la máquina de foto (el móvil, solamente el móvil
, en esta ocasión decidí no usar la Reflex
).
Al día siguiente planificamos irnos a visitar Pisa, el viaje duró poco 1,23 Hrs un viaje muy tranquilo, en la ventanilla podía apreciar mucho verde de los campos ya sembrados supongo que listos para cosechar en un mes o dos. Me trajo recuerdos de la finca de mi abuelo en Argentina.
Cuando llegamos a la ciudad de Pisa, la terminal de tren era mucho más pequeña y el cruce entre andenes era por abajo, por un túnel que atravesaba todos los andenes de tren.
Por supuesto la famosa Torre de Pisa no defraudó, estaba bien inclinada como la conocí en videos y fotos y tan concurrida como cualquier día, me gustaba mucho ver esas fotos donde tratan de enderezar a la torre o algunos poniéndose a una distancia adecuada para simular que estaban cabalgando, daba para todo.
Pisa es un gran complejo de varios edificios, la torre propiamente dicha, la iglesia, un museo o sitio donde estaban algunos murales recuperados, el Baptisterio de Pisa y el campo santo, cuando sacas el ticket para recorrer todos esos sitios, tienes la opción de incluir o no incluir subir a la torre de Pisa, cuando llueve se cierra, por ser un poco resbaladizo los escalones. Bueno yo opté por no subir, Dante subió y me contó luego que realmente es un gran esfuerzo hacer todos los escalones hasta el final. El término algo mareado por subir en círculos, con paredes muy estrechas y escalones con un desgaste notorio tened en cuenta que la construcción de la Torre de Pisa data del 1173, hace muchos años
.
Bueno la cosa es que compré el ticket que no incluía subir a la Torre.
El recorrido es un predio casi cerrado por unas grandes murallas a modo de protección casi de todo el predio.
Una cosa que me sorprendió es el hermoso césped verde y cortado prolijamente por una cortadora de pasto automática un robot.
Seguí mi recorrido y cuando entre en la iglesia, me dejó con la boca abierta, tanta belleza y grandilocuencia, la arquitectura de su construcción es impresionante, la disposición de las columnas haciendo la característica cruz como en la mayoría de las iglesias, el ancho de los arcos de esta iglesia sorprenden. El siguiente edificio fue la Baptisterio de Pisa, un edificio con una acústica muy especial, les cuento algo que nos ocurrió, en determinado momento cuando estábamos adentro, comenzaron a cerrar las puertas y uno de los empleados que estaba en el control de ticket se paró en uno de los pupitres y comenzó a cantar (vocalizar), fue impresionante, se nos paralizó el corazón, la emoción y el sentimiento que nos embargó en ese momento es indescriptible, fue un plus con el cual no contábamos.
Y uno de los últimos lugares que visité fue el camposanto, un antiguo cementerio en cual se podían ver muchas lápidas finamente trabajadas en mármol con relieves de leones y peleas famosas del muerto, el sitio no era tétrico ni feo, se puede decir que es un buen lugara para caminar en paz y tranquilamente.
Al final regresamos a la estación de trenes, regresamos caminando para conocer un poco de la ciudad de Pisa, fue interesante, ya que pude ver dos estaciones de carga eléctricas, es evidente que está avanzando el recambio tecnológico a una electromovilidad, yo en particular sigo teniendo mis dudas al respecto considerando el desecho que producirán luego de cinco años al descartar semejante pack de baterías, si hoy tenemos problemas como agente contaminante las pequeñas pilas de los juguetes, problema no resuelto del todo. Hasta aquí la visita a la hermosa Torre de Pisa.
Para el siguiente viaje a la zona de la Toscana, decidimos alquilar un auto, hacer el recorrido por varios de esos pueblos tan hermosos que tiene esa zona, no optamos por un tours, ya que la ruta es muy específica y nos da la opción para la aventura o quedarnos más tiempo en algún sitio que nos guste o irnos de otro que nos pareciera aburrido.
Así que pusimos en Google Maps las tres ciudades más importantes de la Toscana que deseábamos visitar, calculamos más o menos el tiempo para poder regresar sin que se hiciera la noche ya que no deseábamos conducir de noche. A modo de comentario, nos salió mucho más económico el alquiler del auto que los tours que vimos para 4 personas.
Realmente todo el paisaje que se puede ver es el mismo que contemplas en tantas postales quizás con algunos colores diferentes dependiendo de los colores de la época del año, pero no hay dudas de que los paisajes eran todos muy lindos.
La siguiente parada fue el pueblo medieval de Certaldo, un lugar tan pintoresco y lleno de sitios de la Edad Media, para llegar a este pequeño pueblo medieval hay que caminar una colina, ya que no está permitido el ascenso en auto salvo los oficiales o los autorizados para llevar víveres.
Para obtener las mejores fotos de los paisajes es bueno subir a los dos puntos uno el del castillo y otro el del mirador, desde los cuales se puede obtener muy buenas fotos de todo el valle de Certaldo, las pòcas fotos que les comparto por aquí no hacen honor a lo hermoso que es el sitio, de hecho por lo que vimos en una fecha del año se festeja a lo grande y por lo visto todas las calles y negocios se ponen hasta desbordar, en uno de los edificios hay un video que te cuenta sobre las festividades.
Seguimos nuestro camino y llegamos a San Gimignano, un pueblito de la provincia de Siena, aquí también pudimos disfrutar esas viejas construcciones medievales, este lugar es conocido popularmente como la New York italiana, por la cantidad de torres que hay en este pueblo, antiguamente todos los millonarios de esa época competían entre sí por quien hacía construir la torre más alta.
La última parada en este viaje fue Chianti, pero ya se estaba yendo la tarde y el sol nos dejaba.
El paso por Chianti fue muy rápido, paramos a tomar un café y luego regresamos a Florencia.
En el recorrido por la Toscana y al regreso pudimos apreciar los campos de vides, que en verano cosecharan para hacer los mejores vinos, luego más abajo les contaré mi experiencia en el mercado de Florencia. No hay duda que un solo viaje no alcanza, nos faltó la visita a alguna bodega, y recorrer otros pueblos de toda esta zona, quedará para otro viaje.
Los que nos quedó de tiempo por Florencia fuimos a caminar por el centro de la ciudad, la noche Florentina es muy concurrida, no se si todos son turistas o habitantes, si hay por aqui algun Local Guide Florentino, puede dar luz a esta consulta.
Y al día siguiente en la mañana visitamos el mercado, que lugar tan espectacular, tan todos olores, tanta diversidad, fue extraordinario, no se cuanto tiempo estuve por allí pero realmente no tenía ganas de irme.
Pero el mejor lugar de todos los que visité fue la L’enoteca Sandro Soltani, donde pude hacer una degustación e algunos de los vinos que el día anterior estaba recorriendo en la zona del Chianti, si alguna vez tienen oportunidad de visitar Florencia y en particular el mercado pasen por este negocio no serán defraudados, casi 20” minutos me estuvo contando sobre los vinos, tipos de varietales, las tierras y su composición, fue tan placentero, acompañe a los vinos que me ofrecieron un sabroso queso y un pan delicioso (una excepción) regado con un aceite de oliva para los dioses.
Ya para ir cerrando este post y nuestro viaje les contare sobre uno de los últimos recorridos que realizamos en Florencia y es el famoso Ponte Vecchio, un clásico de muchas postales de Florencia.
La cantidad de turistas, supongo que eran turistas todos los que se hacían selfies y fotos de los alrededores, lo que me sorprendió es la cantidad de joyerías.
Regresamos después de cruzarlo, no nos dimos cuenta de seguir un poco más y llegar hasta los parques, de nuevo quedará para otra visita, tal vez.
La última visita fue a la Galleria degli Uffizi, un lugar extraordinario con piezas de mármol de la época romana y otras épocas, hay que ir con ganas de caminar un poco, ya que las galerías son largas y con mucho para ver, vale la pena hacer este museo.
Luego de esto el regreso en tren al aeropuerto de Fiumicino sin escala en Roma y de allí a Argentina, ya finalizando estas tres hermosas semanas por Italia.
Al regreso no podía ser de otra manera jajaja
, teníamos que ir a un restaurante con origen Italiano. Fuimos a unPertutti de las Lomitas en Banfield, y podíamos pedir una sabrosa milanesa a napolitana con papas fritas y huevos, allí en ese momento supimos que ya estábamos en Argentina.
Hasta el próximo viaje, carnaval nos espera en el norte de Argentina, luego les cuento.
















