Hotel Eden La Falda

RESEÑA EN ESPAÑOL:

En el año 1895, un oficial del ejército alemán llamado Roberto Bahlcke recorrió a caballo las sierras cordobesas. Los paradisíacos paisajes serranos y las cualidades benéficas del clima (aptas para la prevención de la tuberculosis, enfermedad que causaba estragos en el mundo a fines de siglo XIX), llevaron a este empresario alemán a construir un hotel con todo el lujo y confort de la época.

Para este propósito, adquirió el 19 de agosto de 1897 las 900 hectáreas de la Estancia La Falda de la Higuera, que diez años antes habrían pertenecido a Juan Bialet Massé.

En ese tiempo, las estaciones de ferrocarril más cercanas a los predios de la estancia La Falda de La Higuera eran la de Casa Grande y Huerta Grande.

Con el fin de unir el paso del ferrocarril con la estancia, el empresario alemán adquirió un terreno aledaño a las vías con el fin de levantar edificaciones para recibir a los pasajeros, y otro (de 600 metros de largo por 20 de ancho) para poder comunicar el futuro hotel directamente con las vías del FFCC (Hoy mitad de la Avenida Edén). Luego y a pedido del propio Bahlcke, el tren comenzó a detenerse en un apeadero que se situaba en el Km. 78.

Para poner en marcha el emprendimiento, se formó una Sociedad Comandita por Acciones con el fin de capitalizar esta firma denominada “Estancia La Falda y Edén Hotel”. Sus principales accionistas eran Ernesto Tornquist, Juan Kurth, Roberto Bahlcke y María Herbert de Kraeutner, entre otros. Todo fue posible gracias a los créditos que otorgó la Banca Tornquist para este emprendimiento.

Según la prensa de aquellos años, algunos sectores del establecimiento estaban concluidos para fines de 1898. Quizás fue ésto lo que permitió que aquel 26 de diciembre de 1898 se estrene la primera página del álbum de pasajeros del Eden Hotel, quedando así inaugurada la que podría definirse como su primera temporada turística. Familias de la aristocracia argentina como los Martinez de Hoz, Tornquist, Bianchi, Roca, Bunge, Anchorena, Blaquier, Peralta Ramos, entre otras tantos, comienzan a frecuentar al establecimiento.

Para sus comienzos, el Eden Hotel contaba con luz eléctrica propia y hasta máquinas que hacían posible la fabricación de hielo y cremas heladas en el establecimiento.

Con el correr de los años, los frutos no resultaron ser los esperados, y para el año 1905 los accionistas deciden por unanimidad la disolución y liquidación de la sociedad.

Sin embargo, Maria Herbert de Kraeutner decide enfrentar la difícil situación económica por la que atravesaba el hotel, haciéndose cargo de las hipotecas que aún se mantenían con Tornquist. No obstante, su administración logra dar un giro notable al establecimiento, consiguiendo levantar la hipoteca que pesaba sobre la propiedad. De esta manera, se convierte en la única dueña de “Estancia La Falda y Eden Hotel” en 1911.

REVIEW IN ENGLISH:

In the year 1895, a German army officer named Roberto Bahlcke rode the Cordoba hills on horseback. The paradisiacal mountain landscapes and the beneficial qualities of the climate (suitable for the prevention of tuberculosis, a disease that was causing havoc in the world at the end of the 19th century), led this German businessman to build a hotel with all the luxury and comfort of the time.

For this purpose, on August 19, 1897, he acquired the 900 hectares of Estancia La Falda de la Higuera, which ten years earlier would have belonged to Juan Bialet Massé.

At that time, the closest railway stations to the La Falda de La Higuera ranch were Casa Grande and Huerta Grande.

In order to unite the passage of the railway with the ranch, the German entrepreneur acquired a land adjacent to the tracks in order to build buildings to receive passengers, and another (600 meters long by 20 wide) to be able to communicate the future hotel directly with the tracks of the FFCC (Today half of Eden Avenue). Then and at the request of Bahlcke himself, the train started to stop at a stop at Km. 78.

To start up the venture, a Limited Partnership for Shares was formed in order to capitalize this firm called “Estancia La Falda y Edén Hotel”. Its main shareholders were Ernesto Tornquist, Juan Kurth, Roberto Bahlcke and María Herbert de Kraeutner, among others. Everything was possible thanks to the loans granted by Banca Tornquist for this venture.

According to the press of those years, some sections of the establishment were completed by the end of 1898. Perhaps this was what allowed that December 26, 1898 the first page of the passenger album of the Eden Hotel was released, thus being inaugurated the one that could define itself as its first tourist season. Families of the Argentine aristocracy as the Martinez de Hoz, Tornquist, Bianchi, Roca, Bunge, Anchorena, Blaquier, Peralta Ramos, among many others, begin to frequent the establishment.

For its beginnings, the Eden Hotel had its own electric light and even machines that made it possible to make ice and ice cream in the establishment.

Over the years, the results did not turn out to be as expected, and by the year 1905 the shareholders decided unanimously to dissolve and liquidate the company.

However, Maria Herbert de Kraeutner decides to face the difficult economic situation that the hotel was going through, taking over the mortgages that still remained with Tornquist. However, his administration manages to give a remarkable turn to the establishment, getting to lift the mortgage that weighed on the property. In this way, she becomes the sole owner of “Estancia La Falda and Eden Hotel” in 1911.

SITIO WEB EDEN HOTEL LA FALDAEntrada al Hotel Edén

Escalera en el interior del Hotel Edén

Balcón del segundo piso del Hotel

Parte interna del Hotel

Parte interna del Hotel

Costado derecho del Hotel donde se encamina al sector de  empleados, donde se lavaba la ropa y se manejaba la caldera.

Exterior del hotel

Interior de la sala de maquinarias donde se encontraba en funcionamiento la caldera.

Un poco de minimalismo

Interior del hotel, en una habitación del mismo

Fachada del Edén

Fachada del Edén

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Thanks Gisele!! :slight_smile: