El día domingo me aventuré a una zona un poco complicada de acceder, ya que el camino es en “serrucho” y muchos pozos. Pero cuando llegas al lugar de la Estancia Jesuítuca Santa Catalina, lo disfrutas.
Se trata de un conjunto edilicio integrado por la iglesia, los claustros, las galerías, los patios, los talleres, el tajamar, las huertas y las rancherías, constituye una de las más valiosas obras de la arquitectura colonial conservadas en Argentina. La estancia ha sido declarada Monumento Histórico Nacional en 1941.
Junto a las estancias de Caroya, Jesús María, La Candelaria y Alta Gracia, y a la denominada Manzana Jesuítica de la ciudad de Córdoba, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por UNESCO, el 29 de noviembre de 2000 (Wikipedia, 2019).
Lo negativo es que es una Estancia privada, es decir que tiene dueños que han heredado este sitio desde los 1700. Y lo que a mi me pasó, es que no me dejaron pasar a conocer la parte de adentro porque la familia estaba disfrutando su fin de semana largo y habían cerrado la entrada al turismo. Eso me pareció algo desagradable, porque al ser un patrimonio de la humanidad no pueden impedirte conocerlo, más sabiendo que es una atracción turística.
Igualmente, aquí van algunas fotos que tomé:

