DUBROVNIK
Antes de entrar en materia quiero decir lo siguiente sin ánimo de ofender:
La mayoría de los blogueros de viajes escriben sobre lugares que nunca han visitado, solo para ofrecer al pie del blog un enlace con la compra de un bien y servicio.
En ningún caso voy a recomendarles ningún seguro de viaje, hotel, restaurant o línea aérea.
A mí no tienen que darme likes, ni suscribirse a mi canal ni nada que se le parezca.
No espero sus agradecimientos.
Todo lo aquí escrito obedece al interés de aportar información verídica y sin maquillar.
La ciudad de Dubrovnik está claramente de moda por dos razones principales, y es que pasada la guerra de los Balcanes y apaciguado los odios entre las partes en pugna ha vuelto la paz, se han reparados las infraestructuras y se ha organizado lo que fue la antigua Yugoslavia en cinco países totalmente independientes unos de otros. La otra razón que pone a la ciudad tan de moda es la serie súper vista a nivel mundial Juego de Tronos.
La ciudad es cara, por ejemplo el cambio del dólar en el aeropuerto es al 5.40 por uno, mientras que en la ciudad estaba al 6.10 kunas Croatas por dólar, parece que es un parámetro mundial que en ningún aeropuerto del mundo se debe cambiar moneda, lo mejor con todo y las pesadas comisiones bancarias es retirar dinero de los cajeros automáticos., que los hay cada veinte pasos.
Para que tengan una idea de los precios en la ciudad vieja, un pizza personal cuesta 95 kunas, una cerveza 42 kunas, una Coca cola pequeñita 34 kunas y un plato cualquiera con carne o pescado unas 150 kunas.
El precio del transporte público en autobús, es de 15 kunas por persona por trayecto, no existen abonos turísticos ni pases por varios días como he leído por internet. Si son dos personas sale mucho más barato además de cómodo usar los servicios de Uber ya que rara vez pasa de los 30 kunas dentro de la ciudad.
La subida a los muros de la ciudad vieja, donde se han rodado muchas escenas de la serie cuesta unos 30 dólares, sin ascensor ni funicular. Yo decidí no subir pues el esfuerzo no es para viejos además de que el precio me pareció excesivo.
De noche no hay mucha gente en la ciudad antigua, por lo que se camina más calmado y se hacen mejores fotos, contrario a las horas del día, cuando las multitudes de turistas no dejan espacio para nada.
Desde Dubrovnik la excursión a Montenegro es altamente recomendable. Por 40 euros por persona se visita la ciudad de Koctor y la ciudad de Buvba. La primera es impresionante y la segunda no tanto pero también es muy bonita, aunque creo que la ponen como relleno en el programa del día. La excursión es de un día completo y como siempre la guía se la pasa todo el camino hablando mierda y dando unos datos que perfectamente uno puede leer.
La excursión a la ciudad de Mostar en Bosnia también es muy recomendable, por igual a 40 euros por persona en un tour de un día completo. Solo daña la ocasión la odiosa parada de dos horas en la ciudad de Medjugorje, una ciudad religiosa donde no hay nada que ver a excepción de una basílica con una estúpida virgen que supuestamente hace milagros. No queda de otra que pasarse esas dos horas mirando tiendas de recuerdos con artículos religiosos alusivos a la estúpida virgen.
Es casi obligado hacer la visita a Bosnia con una agencia de viajes, porque ese país no es muy seguro que digamos y hay que pasar dos veces la frontera fuera del espacio Schengen.
Mostar con su puente viejo en forma de arco empinado y sus calles empedradas con piedras de río es un lugar que transporta a uno al pasado lejano de la edad media. Los precios de las comidas y bebidas son razonables y las callejuelas del barrio antiguo tienen un precioso colorido al unísono con las tiendas de recuerdos repletas de turistas curioseando.
Recomiendo usar con precaución el servicio de autobuses interurbano, principalmente el transporte entre Dubrovnik y Split, lo había leído por la red y lo viví en carne propia. Chóferes, ayudante y demás empleados tratan a los clientes a patada, con malas caras y malas contestas ante cualquier pregunta. Si se quiere hay un servicio de ferry entre ambas ciudades, es más lindo el paseo, más caro y con mejor trato, pero solo sale un ferry al día a las 4 de la tarde, por lo que llegaron a Split a eso de las 9 de la noche.
En Croacia se puede comprar un sim card con Internet ilimitado con una duración de 7 días por el precio de 11 euros. Como es ilimitado se puede compartir la conexión entre varias personas si se anda acompañado y sale mucho más barato. La venden en los kioskos de prensa, sin registrarse ni nada, se inserta en el móvil y listo.
SPLIT
Esta es una ciudad muy cara también al igual que Dubrovnik, la única forma de ahorrar algo de dinero es hospedarse en un apartamento estudio con cocina, pero aclaro que los precios de los alimentos en los supermercados son bastantes caros. Una compra de alimentos para dos días no bajaba de los 50 euros, para dos personas, eso considerando los alimentos del desayuno y la cena solamente ya que la comida se hace en la calle mientras se hacen las visitas.
Los precios de los apartamentos estudios son baratos, oscilan entre los 30 y los 80 euros, son amplios, limpios y bien equipados, en edificios viejos y sin ascensor. Una cena en un restaurant barato cuesta unos 20 euros por persona, un tour a la cascada 28 duros más 20 por la entrada. A las cuevas ni siquiera pensamos en ir ya que no permiten hacerles fotos. Me pregunto yo que sería del viajero sin sus fotos, dejar las cosas guardadas en la mente, absurdo.
El llamado Old Town es precioso, pero del llamado palacio Diocesano sólo quedan los muros exteriores, al cual están adosadas las modernas viviendas construidas sobre sus ruinas.
Sugiero no visitar el parque Marjal, es un bosque con algunos caminos y escaleras de piedra sin ningún atractivo especial. Arriba dispone de un mirador del cual se ve toda la ciudad y el puerto de Split y la subida es bastante forzada sino se tiene buena salud o se es joven.
El Split Mall es un centro comercial fuera del centro histórico, ideal para los días fríos y lluviosos o cuando se agotan las visitas a la ciudad vieja. Es lo de siempre, tiendas de marcas y área de comidas baratas a diferencia de las zonas turisticas donde cobran hasta por el saludo, el taxi cobra alrededor de solo 5 euros. El centro comercial es nuevo, limpio y lujoso pero algo solitario.
No ir al Split Joker Mall, se anuncia por toda la ciudad vieja como la gran cosa, pero al llegar nos encontramos con un solitario lugar, con algunas tiendas de lujo y muy poca gastronomía, se visita en menos de 20 minutos.
Observamos que la gente en Croacia es de gran tamaño, muy superior a los gringos y los alemanes. Son rubios de ojos claros y delgados. Además suelen ser amables y saludan al pasar por el lado de los extraños. Las mujeres son muy lindas pero sin nada de culo y senos pequeños.
El tren de Split a Zagreb cuesta 107 kunas y aceptan tarjetas de crédito. El servicio es puntual pero los trenes son viejos y sucios y destartalado, herencia del viejo régimen comunista. El viaje a Zagreb en un determinado lugar es interrumpido y montan a los pasajeros en un autobús que los lleva hasta Zagreb. Nadie da explicaciones de nada. El estilo comunista, donde el ciudadano no importa sino el estado. Las aplicaciones de mapas como Google Maps y otras no ofrecen información sobre el transporte público ni horario de trenes y autobuses. Solamente ofrecen información de los estimados de Uber por vieja, con quien evidentemente tienen algún acuerdo.
La Galería Metrovi es un museo de estatuas del escultor que lleva ese apellido. 40 kunas la entrada por ver unas 25 estatuas que se ven en unos 15 minutos. Esta alejado del centro y hay que ir en taxi. Recomiendo no ir. De hecho, recomiendo no visitar absolutamente ningún museo en toda Croacia.
ZAGREB
Esta es la capital de Croacia y es la mejor de todas las que he visitado en este país, contrario a lo que dicen los que escriben en la Internet. Se miente mucho en la red y se des informa a la gente con mentiras solo para beneficiar a determinado punto comercial. He leído por ahí, que la visita a Zagreb se puede saltar o como mucho dedicarle una o dos noches a esta ciudad. Mentira, mentira, mentira.
Es más grande, más organizada, más barata, más y mejores museos, restaurantes, terrazas, cafeterías y lo mejor de todos los precios son mucho más asequibles.
Los restaurantes son más variados y menos caros. Yo diría que un tercio de lo que son los precios en Dubrovnik y Split. El transporte por igual es más variado y abundante, con tranvías, autobuses y taxis.
Hay esculturas, monumentos y zonas peatonales por toda la ciudad. Además de centros comerciales de mayor tamaño y no tan solitarios y con mejores precios. El tiempo recomendado para visitar Zagreb sin prisas y sin pausas es de 5 noches.
Sugiero no visitar el museo de las Relaciones Rotas. La idea es interesante, el hacer una exhibición con los objetos dejados atrás por las parejas que se divorcian, pero la verdad que su visita es una pérdida de tiempo, cuesta la entrada 30 kunas y la visita se hace en menos de dos minutos, pues no hay nada interesante que ver. Pues lo que tienen por mostrar, son un par de zapatos rojos y algunos objetos personales sin mayor atractivo como para trasladarse a ese lugar.
Una nota adicional sobre el transporte público, si uno se hospeda en el centro histórico, todas las visitas las puede hacer a pie perfectamente, la visita del museo de arte moderno y algunos centros comerciales se puede hacer con Uber, sala barato y sencillo incluso más económico que el autobús si son dos personas o más.
El Museo de Arte Contemporáneo de Zagreb se puede visitar, tiene una buena colección de estatuas y pintura contemporánea. Esta fuera del centro y hay que ir en taxi. Casi en frente hay un centro comercial muy grande y animado por lo que se puede combinar la visita de ambos lugares, como he dicho antes los taxis en Croacia salen más baratos que los autobuses. En la entrada del museo el empleado de la taquilla es un tipo con aretes y tatuaje, algo inusual en un museo, quien al entregarme el boleto de entrada me lo arrojó como cuando se arroja un hueso a un perro, sin embargo me puso mala cara cuando por igual yo le arrojé el dinero.
LIUBLIANA, ESLOVENIA
Este es sin lugar a dudas el mejor lugar a visitar en toda la antigua Yugoslavia, es un país pequeño pero muy organizado y es miembro de la unión europea, su moneda es el euro.
Los precios de los productos y servicios son muy razonables. Un almuerzo para dos con cervezas y refresco cuesta 20 euros. Un café con leche 2 euros. Taxi Mercedes Benz dentro de la ciudad 5 euros.
La gente es educada, amable y bien vestida. No hay mendigos ni grafitis. El país tiene más clase y orden que todo el resto de los Balcanes.
El centro histórico completo es peatonal, hay mucho que ver y todo está cerca. Eso sí, la cantidad de turistas que patean sus calles es impresionante y a veces molestos. Pero todos tienen derecho a disfrutar de esa maravilla que es Liubliana. En toda la red no van a encontrar mucha información ni mucha publicidad sobre este país, más no por eso lo descarten como destino turístico. Yo no soy de los blogueros que escriben con el interés de que alguien le pague por sus letras, tampoco acostumbro a dar una lista detallada de los puntos a visitar, eso se consigue fácil en Internet, lo que no se consigue es gente que diga la verdad monda y lironda sin compromisos o interés particular de promocionar algo.
Sugiero visitar la Galería Nacional, esta fuera del centro histórico pero se llega caminando en 10 minutos. Es un museo de 5 estrellas con obras que dejan a uno con la boca abierta. Aclaro que no es el Luvre ni el Prado, es pequeño cuando se le compara y su visita puede durar como mucho unas tres horas.
La estación de trenes de Liubliana es vieja y fea, esta frente a frente de la estación de autobuses lo que facilita su uso se piensa uno desmontarse de un servicio para tomar el otro.
BUDAPEST, HUNGRÍA
El tren Liubliana-Budapest tiene un costo de 19 euros y una duración de trayecto de 9 horas. Es lento y caluroso ya que ponen la calefacción a todo meter aunque el día esté soleado. No tiene restaurant ni venta de pasillos, por lo que hay que subir aprovisionamiento con alimentos y agua para pasar las nueve horas del viaje. El viaje pudiera durar unas 4 horas si el tren no hiciera paradas en una infinidad de pueblitos fantasmas que encuentra por el camino. No tuve la experiencia pero al parecer el viaje en autobús aunque más caro es más rápido y confortable.
Al llegar a Budapest se lleva una la primera impresión de una estación de trenes vieja y fea, sucia y con baños de pago que si uno no se fija bien, el viejito que cuida los baños le cobra a uno de más, contrario a lo indicado en en aviso de la entrada.
Vale mucho la pena visitar el Castillo de Budapest. La visita por sus partes exteriores más los dos museos que contiene puede llevar un día completo si además se toma uno un descanso para comer algo. Cuando sube el sol y hace calor, conviene entrar a visitar el museo de historia y el maravilloso museo llamada Galería nacional. Aconsejo subir por funicular, son 1200 florines por persona por trayecto, ya que la subida a pie puede ser bastante agotadora. La cafetería del interior del museo tiene precios baratos, dos sándwich de jamón y queso, más un refresco y un café con lecho nos costó unos 6 eurillos.
De mi parte fueron obviadas las visitas a los baños termales debido a que se leen comentarios atroces sobre ellos en internet. Exceso de gente, aguas turbias, 16 euros por la entrada, más 5 euros por el alquiler de gorros y taquillas, desatención de los empleados sino, el trato grosero de los empleados con los clientes. Que se vayan al diablo porque piscinas las hay en todas partes, con azufre o no, que importa.
Recomiendo visitar el Centro Comercial West End, unos dirán que es más de lo mismo, tiendas, pasillos, marcas, etc., pero el área de comidas rápidas es excelente. Se come bien y variado con unos 6 euros por persona. Hay oferta culinaria de unas 20 nacionalidades diferentes, y contrario a la mayoría de los Mall, este está ubicado en el sótano y no en el último piso de arriba.
En el centro comercial se puede comprar una sim card de Telekom, en una oferta para turistas de 1 gb por seis euros que dura unos 30 días más 80 minutos para llamadas nacionales. Esto es suficiente para usar el GPS, chatear y hacer llamadas de voz sobre ip, sin vídeos, sin descargas ni visitar YouTube ni Facebook, quienes son los mayores consumidores de datos. Eso se deja para la llegada al hotel con el wifi.
Hungría es un país barato si se sabe cómo buscar precios ventajosos, mucho más barato que España y un 100% más barato que los países de la antigua Yugoslavia.
La tarjeta de transporte para 5 o para 7 días se amortiza pero que muy bien, en un par de visitas se recupera la inversión comparado con un taxi, ahorrándose uno también los disgustos con la mala fama que tienen los taxistas de ese país. Su precio por persona para 7 días es de 16.50 euros e incluye metro, autobús, tranvía y trolebús además de dos líneas de ferris por el río Danubio.
El Museo Nacional Húngaro su visita es bastante recomendable, la entrada cuesta 1600 florines y 500 florines adicionales si se quieren hacer fotos. Lo mejor de todo son las exposiciones de carteles publicitarios de la era del comunismo y algunos decorados de los siglos 19 y 20. La cafetería del museo dispone de emparedados y jugos si a uno le pica el hambre, los precios son razonables.
En un restaurant al lado del Museo Nacional Húngaro, llamado Museum Café, trataron de engañarme adulterando la cuenta al doble, para ello hicieron una factura manual, sobre un pedazo de papel, sin detallar y me la trajeron contando con mi ineptitud. Después de una discusión en un mal inglés de ambas partes me hicieron una factura detallada y me rebajaron la parte del engaño. Para evitar esto lo mejor es comer en cafeterías que tienen el menú con fotos de los platos y los precios con toda claridad en exhibición en la pared. Otra forma es alquilar un apartamento estudio con cocina y hacerse la comida uno mismo, así se ahorra uno un montón de dinero y algún que otro disgusto.
La visita del Bastión de los Pescadores y del Parlamento son los dos mejores sitios turísticos de la ciudad. Llevar una batería externa porque de seguro se agotan las baterías de sus cámaras y móviles. El minibús número 16 sube al Bastión y da una vuelta completa por toda la zona antes de bajar de nuevo. No hay que pagar por el funicular aparte. Para comer la zona es cara pero en el Starbucks se puede comer un croissant con un café a buen precio y con buena conexión wifi gratuita. La visita de la iglesia de San Matías al lado del Bastión se hace pagando 1200 florines, pero esta vez vale la pena, es diferente a todo lo visto antes.
En toda Budapest hay varios museos cerrados que no publican esa información, la única manera de enterarse es dar un viaje en balde hasta el lugar.
En general los húngaros son gente buena y amable con los visitantes, exceptuando a los empleados que merodean a los turistas, me refiero a mozos, taxistas, empleados de los balnearios, chóferes y otros relacionados. Si usted necesita ayuda de un ciudadano común, este no dudará ni un momento en ayudarlo. Me paso a mi en los supermercados debido a que con frecuencia pedía ayuda de las personas para que me tradujera las etiquetas de los productos del supermercado.
Como sugerencia general recomiendo llevar una buena dote de películas, música y material de lectura para pasar las noches en el hotel. No hay televisión en español y muy poca en inglés y otros idiomas. Los televisores de los hoteles y apartamentos son de mala calidad y no leen memorias usb ni disponen de miracast para transmitir multimedia desde el celular. Llevar una laptop o tablet cargada con sus juegos y películas preferidos.
Abajo les dejo mi correo electrónico, donde pueden enviar sus preguntas, halagos e insultos.
JOSÉ OLIVIER
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